El 25 de enero es un día esperado por los numarenses, quienes lo demuestran a través de su participación en el novenario y las peregrinaciones para celebrar y agradecer a la imagen del Santo Niño como cada año con oración y festejos en los que participan los devotos de la cabecera municipal y las comunidades de Numarán.
El párroco del templo de Santiago Apóstol, Antonio Basurto Mendoza destacó que estas fiestas son para agradecer “que la imagen se hizo encontradiza, por decir que se apareció en las afueras de Numarán, rumbo a la comunidad de El Triunfo, en el arroyo que entonces se llamaba de ‘Las liebres’, esta imagen de niño Dios es el motivo de los festejos”.
Informó que este miércoles las actividades inician desde las cinco treinta de la mañana con las mañanitas, posteriormente una homilía a las nueve y posteriormente la peregrinación que parte del templo de Santiago Apóstol hasta La Ermita, donde de acuerdo con la tradición, fue encontrada la imagen. “Esa peregrinación es multitudinaria, van las personas y a su paso aclaman al Santo Niño, desbordan su fe y su entusiasmo hasta llegar al lugar donde se celebrará la misa al aire libre; los festejos continuarán en el la plaza principal con música, juegos pirotécnicos y baile, es un día de reunión masiva para los numarenses y la gente que nos visita”.
La importancia de dichos festejos, subrayó el párroco, son los valores que comparten las personas de la cabecera municipal y las comunidades, de los creyentes y no creyentes. “Es una convivencia muy bonita, si dejamos de lado lo sagrado o lo ritual, las puertas de los hogares están abiertos con platillos como mole, birria, con comida para reunirse con los amigos y la familia que nos visita de fuera, es un mensaje de que a pesar de las diferencias, tenemos motivos que nos unen, como es la fe a la imagen al Santo Niño.
La historia de la aparición
El Santo Niño se apareció a una pareja, Don José María y Doña Tere según las crónicas, el padre Basurto aclaró que la fecha del hallazgo no es precisa, pero fue hace más de cien años. “Vale la pena recordar que antes de la aparición del Santo Niño esta comunidad fue evangelizada por los padres Franciscanos, que venían de Pénjamo a atender espiritualmente a los pobladores y consagraron esta comunidad a Santo Santiago, que es el patrón, pero unos años después fue encontrada esa imagen que vino a despertar un gran fervor, porque desde luego fue una distinción para el pueblo, como una Navidad un poco postergada —al mes— y fue también una importante manifestación a la gente del entorno de Numarán”, explicó. “Uno de los milagros que se mantienen en la memoria de la gente es que en una época de sequía las personas estaban desesperadas, sacaron la imagen y a continuación llovió a raudales, lo que aumentó la fe de la gente”, recordó el padre Antonio Basurto.

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